La Danza de los Espíritus, los Bienaventurados de Orfeo y Eurídice, Christoph Willibald Gluck
La vida está compuesta por una sucesión eterna de ideas y energías cósmicas. ¿Cómo podría adoptar el concepto de Infinito el espíritu que no proyectara el pensamiento en el reino de las ideas? Cuando el pensamiento tenga el significado de algo vivo y realizable, el hombre sabrá dónde están la alegría y la verdad. (Infinito I, 96)
[Las Ideas] son seres verdaderos que no nacen, no perecen, no crecen ni disminuyen, no cambian ni se transforman de ninguna manera. Las Ideas son seres en sí mismas. (Platón – Fedón 75, c)
«Hace mucho tiempo se sabía que para recibir adecuadamente esos rayos [de las energías supremas] es necesario que el organismo humano esté en estado de armonía. Por eso los Sabios señalaban el poder de las invocaciones sagradas… La oración y la concentración interior son excelentes para la salud del espíritu. Cada uno contribuía a su manera a la concentración espiritual, mediante la música, el canto o la danza... En esencia, se trataba de crear un estado de exaltación mental para favorecer la recepción de esas energías sublimes.» (AUM, § 4)

Mercurio (fotografiado el 3 de diciembre de 2025)
Se alza la mirada hacia el Cielo, que es la primera Idea. Es el mundo de las Ideas, que moran en él y se alimentan de él. El estudio de las Formas conduce a las Ideas, que son su Causa y sus Modelos. El estudio de las Ideas, por necesidad de equilibrio y simetría, revela el proceso por el cual aparecen las Formas. Las Ideas y las Formas no son entidades en contraste, sino simétricas, y ambas pertenecen a la Realidad divina del Cosmos. Las primeras son la unidad, la esencia; las segundas, la multiplicidad y el devenir… Cuando la imitación o la imagen coinciden perfectamente con el Modelo real, la Forma y la Idea dejan de ser distintas y se identifican. (E. Savoini, El hombre en el planeta y en el cielo)
¡Levántate, oh día! ¡Los átomos danzan!
¡Danzan las almas, extasiadas, de gozo!
Aquel por quien danzan las esferas celestes y el viento,
te susurraré al oído, ¡Él danza!
Rumi

NASA – Observatorio Chandra | Cúmulo galáctico Abell 2744
Hoy celebramos en el cielo heliocéntrico la conjunción en Libra entre Mercurio, el Mensajero Solar, garante de las simetrías y las correspondencias, el Maestro de la Música que pone en relación armónica lo Alto y lo Bajo y refleja el Modelo en todos los corazones del Sistema Solar, y el asteroide Terpsícore, la que se deleita en la danza, entendida como instrumento privilegiado para acceder a la solemnidad del espíritu, la Musa del movimiento que prepara para lo Sagrado… Una apoteosis de armonía y elegancia, realzada por la luz resplandeciente del puro Tercer Rayo de Libra, una emocionante danza celeste que nos lleva a poner alas al pensamiento y volar alto hacia la primera Idea, que no puede ser otra que el Cielo, ese Modelo que Mercurio nos insta a contemplar y nos guía a imitar, un impulso sublime para llevar los ritmos y los sonidos de las Ideas a cada pensamiento, palabra, gesto y relación de nuestra vida cotidiana, para así realizar —en palabras de uno de los más grandes intérpretes de la enseñanza de las Musas, como sin duda fue William Shakespeare— la «música de las vidas humanas»!
¡Sostenidos por esta emocionante conjunción, expresamos, con equilibrio y un profundo sentido de la Belleza, el eterno movimiento del espíritu, para gravitar constantemente alrededor del Fuego central de todo lo que es Justo, Armónico y Sagrado!

Proyecto de Danza de Nueva York, Ken Browar, Deborah Ory
Podemos encontrar muchas formas de expresar el pensamiento de la danza, pero ya no hay que demostrar —porque es un dato teórico e histórico cuyas declinaciones se pueden multiplicar— que la danza es una forma de pensamiento: sobre el cuerpo, sobre el hombre, sobre el mundo y sobre su relación recíproca, sobre una tensión hacia la superación… Los elementos necesarios para cualquier discurso coreográfico son el cuerpo y el movimiento, en cuanto apariencias sensibles capaces de mostrar algo diferente de una visión cotidiana. La identidad de estos dos elementos no se refiere, sin embargo, solo a una cuestión de mecánica física, sino a una ontología del cuerpo y del movimiento. Podríamos decir que el bailarín es un cuerpo capaz de contener en el mundo físico otros mundos; mundos adicionales de cuerpos imaginarios y simbólicos, de cuerpos posibles, visibles e invisibles… Es decir, pone en práctica la profunda relación entre lo interno y lo externo, entre el sujeto agente y el objeto percibido, porque un bailarín no existe separadamente de la forma que busca y presenta. Esto significa que, con su propio lenguaje, la danza ofrece una perspectiva anti dualístisca que «sacude» la forma habitual de considerar la condición humana, de pensar en ella, de percibirla. Si consideramos lo que ocurre cuando un cuerpo humano se pone a bailar, debemos admitir que su movimiento no es solo físico… Cada pequeño movimiento del bailarín muestra las huellas de un cuerpo que es también alma, revelando los signos de un cosmos de gestos posibles… (Paul Valéry – El alma y la Danza)
Karl Jenkins – Palladio (primer movimiento), Vitruvian Man – Coreografía de David Fernández
Todo es Proporción y Correspondencia en el Mundo de las Ideas, gobernado por la Regla del Arte. La exactitud lo ilumina. Todo, incluso la alegría y la felicidad, está regulado por el Número. Por eso, cada Entidad resplandece y la Ley impera en cada una de sus regiones. El Mundo de las Causas no conoce el azar, ni el desorden, ni la duda. No existe nada creado por el hombre, pero este tiene su propia razón causante. El Mundo de las Ideas no tolera la violencia ni la opresión, contrarias a la Armonía, su ley natural. (Las Metas Lejanas – Meta 6.3)
La idea es la causa que sirve de modelo a los objetos cuya estructura está escrita en la naturaleza de la eternidad. (Senócrates en Proclo, Comentario a Parménides)

Terpsícore, Antonio Canova
En los templos internos se ha enseñado que este universo visible de Espíritu y Materia no es más que la imagen concreta de la abstracción ideal, que fue construida sobre el Modelo de la primera Idea Divina. (Helena P. Blavatsky, Cosmogénesis)
¿Cómo se desencadena el comienzo de la comprensión? El espíritu enseña a reconocer los signos del conocimiento directo, ¡pero que el tesoro esté lleno! ¡Basta con querer entrar en el ritmo de la danza cósmica! (Infinito I, § 19)
Mitten Wir im Leben sind, J. S. Bach, Coreografía de Anna Teresa De Keersmaeker
El conocimiento debe ser general y alimentarse de una colaboración perfecta. No hay fronteras para los medios de comunicación, por lo que las vías del conocimiento deben florecer en el intercambio mutuo de ideas. (AUM § 341)
La musicalidad se expresa, por tanto, en el canto, la pintura, la escultura, la arquitectura, la fonética y, en definitiva, en todas las manifestaciones del sonido. En Grecia, una antigua ceremonia estaba dedicada a las Musas. La tragedia, la danza y, en general, todo lo que es rítmico, favorecía la armonía del Cosmos. (Supramundano § 42)

Apolo Musagète, Igor Stravinskij,

Dance Project NYC, Ken Browar, Deborah Ory
«Cabe señalar que la Comunión es precisamente el conjunto de las Ideas solares.»
(Comunión, E. Savoini,)
Novena Sinfonía, Beethoven, Coreografía de Maurice Béjart
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«Quien conoce el poder de la danza habita en Dios.»
Rumi
«Se puede resistir a una invasión de ejércitos,
pero no a una idea cuyo momento ha llegado.»
(atribuida a Víctor Hugo)




