En este año jerárquico 2025, en el día de la alineación heliocéntrica entre el Cristo Solar Júpiter (2º Rayo) y el Cristo cósmico Sirio, recordamos (volvemos a traer al corazón) una de las indicaciones más poderosas e importantes de las Enseñanzas esotéricas: La Reaparición de Cristo en la Tierra. El Cristo planetario, punto focal de los Centros planetarios del Corazón y la Cabeza (Jerarquía y Shamballa), realmente presente entre nosotros y en nosotros «hasta el fin de los días», reaparecerá próximamente también a nivel físico, cuando y como la Necesidad lo establezca.
En esta Fecha y Dirección entre Grandes Corazones, atestiguamos pues en el Corazón de la Humanidad Una el Retorno del Instructor del Mundo Cristo-Maitreya, que restablecerá en nosotros la Voluntad de Bien a través del Poder del Amor, el poder de hacer sagrada (=sacrificio) cada cosa, la vida, la existencia.
Como ya hicimos en un artículo anterior, presentamos algunos extractos del texto relativo a La Reaparición del Cristo, preparando nuestro corazón sonriente para esta maravillosa realidad prevista por el Plan de la Evolución:
¡Cristo en nosotros, certeza de Gloria!
Ver el texto con los extractos:

«¿Cuál es el tesoro del corazón? No es solo la benevolencia, ni la compasión, ni siquiera la lealtad a la Jerarquía, sino la consonancia con la Conciencia Cósmica, cuando el corazón asume incluso el ritmo cósmico, además del suyo propio. Un corazón así es digno de confianza; es capaz de adquirir el conocimiento a través de la percepción intuitiva [52] y, como un vínculo con el Mundo Superior, expresa lo indiscutible. (…)» (Jerarquía, § 106)
«(…) El corazón es la palanca de acción más poderosa y la más sagrada del Cosmos. Su conciencia impregna el Espacio, su Luz ilumina el Universo.» (Infinito I, § 79)



