2.6 – 6.2 Atracción y Madre

Extraído del Lambdoma de La Génesis de las Ideas:

2.6 Atracción: La Atracción es la tensión unificadora.

6.2 Madre: La Madre es el Seno sagrado del Espacio.

Esta polaridad de Ideas expresa y realiza la correlación primaria entre:

2.2 Espacio: El Espacio es el Infinito fecundado por la Vida.

y

6.6 Síntesis: La Síntesis es el triunfo del Uno.

Por medio de su tensión unificadora, la Atracción conduce a los Muchos de vuelta a la fuente primigenia y realiza la síntesis ardiente de las polaridades inherentes a toda conciencia.

«La omnipotencia del Imán corresponde al poder psicodinámico del Espacio. Las energías se atraen según la tensión del Imán. El principio de atracción es inherente a todo acto humano. (…).» (Infinito I, § 222, Agni Yoga)

La Madre, el seno sagrado de la Substancia, es el poder generador de la Vida que acoge en sí a la Razón suprema, el Hijo.

«Madre, Señora, digo que Tú eres la augusta Colaboradora de la Razón cósmica. Señora, Tú llevas dentro de Ti, más allá de todos los poderes del Cosmos, la simiente sagrada de la que germina la vida radiante. (…) En Tu Corazón la Vida es concebida; y nosotros afirmamos Tu Rayo. (…)» (Jerarquía, § 9, Agni Yoga)

La Madre, el símbolo del Espacio infinito y cohesivo, expresa su magnetismo inherente a través de la Atracción y se convierte en un contenedor receptivo y amoroso para que las conciencias se eleven y encuentren en la Síntesis el aspecto radiante del Uno.

«Una atracción cuando se realiza, el espíritu en lucha tiende hacia el principio del Fuego, y cuando lo alcanza queda impregnado por el Imán. Cualquier contacto con las tramas del fuego es un vínculo con los mundos superiores. Solo la conciencia puede transmitir la belleza de esos mundos. Cuando hablamos de ello, debemos comprender bien todas las sutilezas. Incansable, el poder creador atrae los elementos superiores para mejorarlos. Entonces, el espíritu puede lanzarse con todas sus fuerzas hacia la perfección. Cuando la comprensión espiritual comienza a atraer los elementos sutiles, el verdadero símbolo del Ser puede ser revelado al hombre. Construye tu camino hacia el infinito.»  (Infinito II. § 147, Agni yoga)

«Sobre cada unidad la Mano de la Razón Absoluta coloca su prisma y reúne la fuerza elemental necesaria para el Cosmos. Así, el Fuego se une a las corrientes del Espacio. Entonces, el espíritu, cuando se amalgama con la Inteligencia universal, puede manifestar verdaderamente ese elemento que, al fusionar todo el contenido de la simiente cósmica, se convierte en una fuerza rectora universal. Cualquier cosa que tienda deliberadamente hacia la unión puede dirigir las fuerzas cósmicas. En mundos lejanos, la misma ley rige la actividad creadora.» (Infinito I, § 144, Agni Yoga)

«El Espacio es un ente divino. Es la Sustancia primigenia de la que están hechas todas las cosas y las conciencias. Es el contenedor de la Vida, o del Fuego. Se le denomina Infinito, la gran Madre, el campo magnético universal, el Amor cósmico, la Octava absoluta. Alberga las siete cualidades divinas, los siete Rayos, y se identifica en todas partes con ellos y con sus innumerables combinaciones estructurales.» (Primer  Vértice, Le Mete Lontane. Vértice 2.1, Ed. Nuova era, 2016, p. 43)

«La síntesis del Cáliz es el imán del corazón (…). (…) por lo tanto, intensifica la tendencia predestinada de la cadena hacia el Infinito.» (Infinito I, § 190, 215, Agni Yoga)

La atracción llama hacia sí a cada conciencia

en el abrazo amoroso de la Madre que contiene todo.

«Urusvati sabe que uno se aproxima al Supramundo no tanto por la razón sino por el amor. El amor tiene un gran poder magnético, pero desgraciadamente la ciencia no reconoce su verdadero valor. Quien ama reacciona a la ley cósmica de la atracción y recibe sus cualidades características.» (El Supramundo IV, § 736)

Finalmente, escuchando la Cruz Mutable activada por el Signo de la conjunción de hoy* y en actitud de acoger los cuatro signos que la animan y los rayos transmitidos por estos cuatro signos, la humanidad en tensión encarna y expresa los cuatro Lemas evolutivos:

Virgo, 2.o y 6.o Rayos: «Yo soy la Madre y el Niño. Yo soy Dios y soy la Materia.»

Piscis, 2.o y 6.o Rayos: «Abandono la casa del Padre y, al volver, me salvo.»

Sagitario 4.o, 5.o, 6.o Rayos: «Veo la meta, la alcanzo y veo otra.»

Géminis, 2.o Rayo: «Veo al otro yo; y mientras ese yo declina, yo crezco y resplandezco.»


* Este artículo se publica en correspondencia con la conjunción entre Júpiter (2.o Rayo) y Marte (6.o Rayo) en Piscis.


 

Etiquetado , , .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario